HÁBITOS ATÓMICOS Y COACHING

El Hábito Atómico más grande que has desarrollado hasta hoy, es el de estudiar Coaching. 

Ahora, tener una certificación o estar estudiando Coaching, no te convierte en Coach. Ese título lo ganas cuando le das resultados reales a un cliente y este te llama “Mi Coach”

En ese momento, cuando estás recibiendo dinero a cambio de tus habilidades y el esfuerzo que pusiste para graduarte, es que puedes decir, orgullosamente, que ya eres un Coach.

Imagen en 3D que representa la construcción de ideas

¿Qué es un Hábito Atómico?

Como Coach, lo sabes muy bien. Un hábito es una acción (física o mental) que se hace de manera automática, porque se ha convertido en parte de tu día a día (como cepillarte los dientes, la forma en como te duchas, el mirar el móvil constantemente, etc.).

Son conductas que, repetidas muchas veces, se convierten en carreteras neuronales que generan acciones o respuestas automáticas. 

Lo cual está comprobado científicamente por la Neurociencia. Incluso, puedes ver este video haciendo clic, el cual se llama: Aprende cómo cambiar un hábito en el cerebro

Para ti como profesional es vital entender que los hábitos, no solo son físicos, sino también mentales. Sobre todo, esto te va a ayudar mucho a la hora de generar cambios importantes en la vida de tus clientes. 

Para ello te voy a mostrar algunos de los hábitos mentales más dañinos para que entiendas lo crucial que es, que tú como Coach le ayudes a la mayor cantidad de gente posible. 

Ejemplos de hábitos mentales: 

  • La preocupación: es un mecanismo que la mente usa de manera automática, donde la persona, sin darse cuenta, se imagina un panorama fatal en su mente y se crea a sí misma, angustia, ansiedad y desespero.   Desactivarlo en la mente, supone el poner en evidencia su falta de utilidad. Es decir, la persona debe ganar consciencia de que mientras piensa, no soluciona nada realmente. 
  • El resentir el pasado: este es el hábito donde una persona constantemente está reviviendo su pasado, sin saber que está dejando de vivir en el presente y perdiendo su productividad y funcionalidad.  Sin importar qué tipo de emociones le traiga este pasado a la persona, sean agradables o no. Dicha persona está viviendo en su mente, no en el aquí y ahora, descuidándose a sí misma y a los que le rodean. 
  • La crueldad: muchas personas en su conversación interior se tratan muy mal a sí mismas. Esto es un hábito mental, porque lo hacen constantemente y ni siquiera se dan cuenta de ello. Lo que les lleva a tener una baja autoestima y siempre estarse juzgando, desvalorizándose y viendo en todo momento el panorama negativo en todo. 
¿Te das cuenta como cientos de personas necesitan de tus servicios y cuánto bien puedes hacerle a alguien, si tú desarrollas los hábitos atómicos que necesitas como Coach, para lanzarte al mundo?

Solo te he hablado hasta aquí de hábitos mentales, porque son los menos conocidos o tenidos en cuenta por las personas. Los beneficiosos y dañinos hábitos físicos, todos los conocemos. 

¿Qué debes tener en cuenta a la hora de construir nuevos hábitos?

1. Entender La Ley del Proceso: 

Para mí, crear un nuevo hábito es como construir algo que no existe en tu vida. Y literalmente, la Neurociencia así lo demuestra, cuando nos explica el camino neuronal nuevo que se crea al reforzar una nueva conducta. Si miras un proceso de construcción, lleva tiempo, va por etapas y está lleno de pequeñas acciones repetitivas, qué sumadas, al cabo del tiempo, te van a dar un resultado lógico. 

El enfoque clave aquí no es el resultado global en sí, sino la pequeña acción del día. 

Ejemplo de acciones que construyen hábitos: 

  • Ponerte un tiempo mínimo y máximo para hacer a diario una tarea específica. Por ejemplo, quieres escribir tu primer libro. Bueno, pues la pequeña acción (por obvia que parezca) sería escribir. Pero, lo ideal es que te pongas un rango de tiempo diario para que te cumplas. Mínimo 15 minutos, máximo 30. De esta manera, cumpliéndote ese tiempo, al cabo de tres o seis meses tendrás tu libro casi que terminado. 
  • Lleva un calendario de cumplimiento. Es aconsejable que lleves un registro de que te cumpliste en tu compromiso, con esto le dices a tu mente que eres una persona confiable y de palabra. En tu calendario puedes hacer un check con algún color que signifique para ti, que lo hiciste. 
  • Hazlo fácil, sin complicaciones. Continuando con el ejemplo del libro, esto significaría, ten a mano siempre tu cuaderno para escribir o en archivo en tu escritorio del computador, para abrirlo fácilmente y continuar donde lo dejaste antes. 
  • Haz de tu cumplimiento de la pequeña tarea del día, una celebración. Es decir, haz que tu mente asocie el que te cumplas a darte placer (sin hacerte daño, no azúcar, ni alcohol o sustancias nocivas). El hecho de poner un check en tu calendario ya se siente bien, pero si lo que más te gusta es ver videos en alguna red social, prémiate con 20 minutos de ello. O, si lo que amas es tomar un delicioso café, entonces regálatelo como premio por cumplirte.  Si puedes crear un ritual de premiación por cumplirte, mucho mejor, así tu mente irá tras la recompensa rápida y no te costará tanto crear ese nuevo hábito. 

2. No basarte en fuerza de voluntad, sino en algo más poderoso: 

Construir un nuevo hábito, puede crear resistencias grandes en tu mente, porque a ella, no le agradan los cambios. Esto se debe a que, para construir un nuevo camino neuronal y crear una nueva conducta o secuencia de acciones (hábito), Ella debe gastar mucha energía. Lo cual, tratará de evitar a toda costa. 

La mente es una de las barreras más difíciles de traspasar a la hora de construir nuevos hábitos en tu vida. Por eso, lo que te debe sostener en los momentos más difíciles, no puede ser tu fuerza de voluntad, porque esta se gasta y se acaba. 

Lo único que te va a mantener firme en esos duros momentos, será tu porqué (el propósito detrás de ese cambio). Esa razón del ser del cambio, se convertirá en tu convicción, en tu certeza, en tu faro y no se vencerá, ni gastará como tu fuerza de voluntad. 

Sin este elemento tan importante es mejor que no emprendas aún el viaje, hacía cambiar tus hábitos. Primero busca esa visión, ese porqué que te sostendrá y luego miras cuál será esa pequeña acción que repetida muchas veces, te dará como resultado lógico, tu sueño como una realidad tangible.  

3. Tu propio ritmo: 

Cada nuevo cambio requiere cierto tiempo, pero dicho tiempo es diferente para cada persona, dependiendo de su propio ritmo. Por eso, es necesario que te des un tiempo prudencial para ver resultados y no esperes que de un día para otro, las cosas mágicamente cambien. 

Sin importar el cambio de hábito que emprendas, debes ser consciente que solo la repetición (la constancia), será la clave para construir ese resultado que quieres. 

En este punto, necesitas practicar la amabilidad contigo, como lo harías con tus clientes. Exigirte, culparte o atormentarte mentalmente porque no ves resultados rápidos, no va a hacer que los días tengan menos horas, ni el tiempo se acelere. 

Te guste o no, solo puedes ir un día a la vez. Pero en ese día, puedes hacer lo mejor por ti, con amabilidad, aprecio y comprensión, sin hacerte daño y dándole espacio al tiempo para que haga su parte. 

¿Qué hábitos debes desarrollar como Coach?

  1. CREER EN TI: lo pongo en mayúsculas porque es infaltable. Deja de creer que tienes que saber más para ayudar a otros, con lo que sabes y la persona que eres, puedes guiar a personas que no saben nada de lo que tú ya sabes (y créeme que son cientos y miles).
  2. CREER EN LA VIDA: tu vocación no es gratuita, se te ha dado porque por naturaleza tienes habilidades para comprender y ver al humano, como otras personas no lo ven, ni se pueden ver a sí mismas. Cree en que la vida te está guiando, siempre y cuando aprendas a fluir con ella y no te encapriches con que las cosas deben ser como tú quieres y a tu manera. Di sí, que la vida te mostrará el cómo. 
  3. DAR VALOR EN TUS CONVERSACIONES: grábate tu declaración de ayuda en la frente (no literalmente), como si fuera tu credo. De esta manera, cuando alguien te pregunte a qué te dedicas, tú le impactarás diciéndole claramente en qué le ayudas a ciertas personas. Y, a lo mejor, esta persona nueva que conoces sea una de las que te necesite. 
  4. HASTA QUE TENGAS SUFICIENTE EXPERIENCIA COMO COACH, OFRECE SESIONES GRATUITAS DE DIAGNÓSTICO: invita a todas las personas que más puedas a esa primera sesión de cortesía. Usa la rueda de la vida u otro tipo de diagnóstico, para hacerles ver que requieren equilibrar ciertas áreas de sus vidas. Por lo tanto, tu ayuda. Cuando ya te hayas especializado en un tema muy específico o en una solución bien definida, crea tu propio diagnóstico y empieza a cobrar por esa primera sesión también.  
  5. PRÁCTICA COBRAR, SIN IMPORTAR LOS NO O LAS OBJECIONES: aprende a decir que tu saber cuesta, no te regalaron tu certificación de Coaching, pagaste por ella, tanto en dinero, como en tiempo y en esfuerzo.  Eso sí, nunca digas tus valores antes de una sesión de diagnóstico o cortesía. Después de que la persona vea y entienda, de qué se trata tu trabajo, puedes hablar de dinero. Ten preparado para esta sesión, tus paquetes de sesiones, tiempo de duración y formas de pagos. 

Ventas para Coaches 2024 © todos los derechos reservados – políticas de privacidad y uso de datos.